jueves, 4 de febrero de 2010

Estudiar una materia después de unos meses de haberla cursado te hace pensar que recién ahora después de mucho tiempo estas entendiendo cosas que pasaron hace mucho,
porque con la complejidad del tiempo siempre en estos casos nos parece que fue hace mucho.

Y eso también se parece a la vida, porque siempre terminamos aprendiendo a posteriori, es decir también a veces nos da la sensación de que recién ahora estamos entendiendo cosas que pasaron hace mucho.

Una amiga tenía con su novio una costumbre de ponerle a todos los días frases, eso les servía para tirarse palos para decirse lo que no se podían decir personalmente, para divertirse un poco y para seguir aguantándose sin caer en la rutina; me acorde de ella porque anteayer viví en una mañana un par de episodios que me hicieron decir "hoy la palabra del día es Dúo". No se si fue por el libro de Colette, o por la frase de Marguerite Duras ("nunca nadie ha escrito a Duó) que leí en un poema que se convirtió en lo mejor que me pasó en el día de una señora que quiere romper con todas las reglas sociales que existen, que se llama Leonor Silvertri, que no tiene muchos años pero si muchas fotos sacadas de quicio, y un par de libros editados y bastantes movimientos hechos en su vida que me la hacen digan de lectura y de citado.

El hecho fue que después de esa decisión todo pareció encaminarse para que terminara entendiendo que la gente prefiere estar de a dos; ni siquiera de tres ni de varios, de a dos.

Con una cerveza o dos en la mano y en la panza empecé a pensar en mi soledad y en que de alguna manera yo también la elegía como dice Leonor en su poema, y que antes no creía en el amor (ni en esas jilipoyas) pero que ahora felicito a los que simplemente pueden amarse a dùo.

Para finalizar la noche supe que quien me dejo sin ganas de amar ahora estaba en la actividad también a dúo, que lo había conocido trabajando para el Estado, haciendo un trabajo que iba a hacer yo, y que como había renunciado había ido a suplantarme y ahí en ese acto tan disto de su personalidad poco gentil había conocido a con quien ahora se besaba una que otra noche,
era extraño, porque yo había entendido mucho después de que todo pasara que todo lo que con "nuestro.." empezaba había sido un error,
pero que siempre de alguna extraña manera mi desaparición (momentánea en su vida) coincidía con las escasas nuevas relaciones que podía tejer,

y me acordé de eso como algo lejano porque ya lo había visto hace mucho, pero lo estaba aprendiendo recién ahora cuando en realidad ya no servía para nada en lo que eso respectaba

y me acordé que mi amiga la de las frases había dejado de practicar la actividad,
la de las frases pero no la otra que hacía a dúo.



Flor Lopez

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